Fiscal

Devolución plusvalía. Impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana

El Tribunal Constitucional ha dictado durante el año 2017 diversas sentencia que han dado un giro total a los criterios para fijar las cuotas del Impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana, conocido como impuesto de plusválua municipal.

El constitucional ha indicado al legislador, que lleve a término las modificaciones o adaptaciones pertinentes en el régimen legal del impuesto que permitan arbitrar la forma de no someter a tributación las situaciones de “inexistencia de incremento” de valor de los terrenos de naturaleza urbana.

El tribunal ha declarado inconstitucional el artículo específico que fija la fórmula para el cálculo de este impuesto. La consecuencia directa de la sentencia es que la fórmula para el cálculo es nula y por tanto no se puede calcular ni saber si las cantidades pagadas son correctas.

“Los preceptos anulados presumen, sin admitir prueba en contra, que por el solo hecho de haber estado titular de un terreno de naturaleza urbana durante un determinado periodo temporal (entre uno y veinte años), aflora, en todo caso, un incremento de valor y, por tanto, una capacidad económica susceptible de imposición.
En cambio, en los supuestos de no incremento o, incluso, de decrecimiento en el valor de los terrenos de naturaleza urbana, no tiene toda justificación imponer a los sujetos pasivos del impuesto la obligación de soportar la misma carga tributaria que correspondía a las situaciones de incrementos derivadas del paso del tiempo, de forma que se están sometiendo a tributación situaciones inexpresivas de capacidad económica, en contra del principio del artículo 31.1 CE

El Real Decreto Legislativo 2/2004 que regula entre otros, el Impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana solo admite como resultado en el impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana la existencia de cuotas positivas.

Ha estado necesaria una crisis tremenda para evidenciar que no es posible someter a tributación una “renda irreal”.

A partir de aquí, se abren diversos caminos para pedir la devolución de las cuotas pagadas por autoliquidación de los últimos 4 años, y si los ayuntamientos perjudicados acuerdan la suspensión de las devoluciones, también pueden impugnar estas suspensiones y llegar a los tribunales.

El impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos no es, con carácter general, contrario al texto constitucional. Lo es únicamente en aquellos supuestos en que somete a tributación situaciones inexpresivas de capacidad económica, es decir, aquellas que no presenten aumento de valor del terreno al momento de la transmisión.

Pero como la fórmula de cálculo es inconstitucional, las autoliquidaciones aunque sean a pagar, también pueden considerarse nulas.

Si en los últimos años ha pagado por Impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana, sepa que si ha pagado por autoliquidación, probablemente tiene derecho a reclamar la devolución.

Autor


Avatar