Gestión portuaria

Caso práctico de reducción del precio de compra de embarcación por vicios ocultos

La compraventa de embarcaciones entre particulares está a la orden del día, y con ello, las posibles dudas de los derechos y responsabilidades de cada una de las partes.

Hemos de partir de dos premisas:

La primera es que aun cuando el comprador tenga la titulación que le permita navegar con la embarcación, eso no le convierte en un experto que por razón de su oficio o profesión debiera conocer los vicios ocultos.

La segunda es que en una prueba de 20 minutos de navegación “a flote” no pueden detectarse los vicios preexistentes, que no estaban a la vista ni podían apreciarse fácilmente al momento de celebrarse el contrato de compraventa.

Para la perfección de contrato de compraventa debe identificarse la embarcación y el precio como elementos esenciales. El precio se fija por el precio medio de mercado del modelo teniendo en cuenta su equipamiento, año de construcción,  y si el yate está en buenas condiciones.

Jurisprudencialmente se han identificado deficiencias que pueden ser objeto de reclamación. A título de ejemplo la Sentencia de la Audiencia Provincial de Baleares de 27 de junio de 2017  ante una compraventa de una embarcación por 85.000 euros reconoce el derecho a la reducción del precio de compra de 15.000 euros en base los fallos afectaban a los siguientes sistemas del yate:

– Sistema de propulsión (trimado de las colas propulsoras).

– Sistema de refrigeración de motores propulsores (sensores de temperatura, tomas de aspiración de agua de mar).

– Sistema de lubricación de motores propulsores (bomba de aceite)

– Sistema eléctrico (baterías, microondas, calentador de agua)

– Sistema de achique (bomba de achique)

– Sistema de gobierno (timón de gobierno, piloto automático)

– Aparatos de navegación (radar, corredera, sonda).

Para el éxito de cualquier reclamación es imprescindible que el comprador pueda identificar el mal estado y probar mediante las correspondientes fotografías, facturas de la reparación o un informe pericial, los vicios preexistentes al momento de la compra que no se tuvieron en cuenta a la hora de fijar el precio. 

Obviamente, si en el contrato ya se identifica una deficiencia, ésta se entiende que ya está comprendida dentro del precio y no pude ser objeto de valoración ni motivo de reducción del mismo.

La normativa de defensa de los consumidores y usuarios, concretamente el Real Decreto Legislativo 1/2007 de 30 de noviembre que aprueba el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios,  no es de aplicación en los casos de una compraventa entre sólo particulares, sin intervención de una mercantil o una náutica.

En caso de problemas con la embarcación adquirida  se acude  al artículo 1.486 del CC sobre la acción ” quanti minoris” que establece la posibilidad de “rebajar una cantidad proporcional del precio, a juicio de peritos”; el art. 1.484, que establece que el vendedor estará obligado al saneamiento por los defectos ocultos que tuviere la cosa vendida, si la hacen impropia para el uso a que se la destina, o si disminuyen de tal modo este uso que, de haberlos conocido el comprador, no la habría adquirido o habría dado menos precio por ella;  El artículo 1.485 determina la obligación del vendedor de responder frente al comprador del saneamiento por los vicios o defectos ocultos de la cosa vendida, aunque los ignorase,

El comprador podrá optar entre desistir del contrato, abonándosele los gastos que pagó, o rebajar una cantidad proporcional del precio, a juicio de peritos.

Jaume Prats

BA advocats.

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